A VUELTA DE TURQUÍA, ALGUNAS FOTOS

Acabo de llegar de mis vacaciones, más de medio mes en Turquía visitando Estambul (por séptima vez, y aún quedan sitios por ver...), Izmir, las ruinas de Efeso y Mileto, Kusadasi, Çesme, Ankara, Eskişehir...Poco a poco voy conociendo este país tan contradictorio como interesante y complejo, y que está en plena ebullición política por la propuesta democrática para solucionar el conflicto kurdo, y que además, he podido vivir el comienzo del Ramadán allí, y como su seguimiento es poco perceptible en las zonas occidentales, pero muy seguido en el interior, y eso que solo estuve en Anatolia; en el Este del país, debe ser aún más acusado.

Dejo algunas fotos de lo más destacado del viaje.



Una constante durante todo el viaje: bitane küçük çay, lütfen (un té pequeño, por favor).



Paseo del Bósforo, en el barrio acomodado de Bebek. Precios muy elevados para todo, pijerio constante (yates, cochazos...) pero unas vistas impresionantes. Ver pasar barcos enormes a tan pocos metros es toda una experiencia.



La fortaleza rumí (Rumeli Hisari). Espectacular, un poco por encima de Bebek, y también a orillas del Bósforo. En la orilla de enfrente, está la otra fortaleza (Anadolu Hisari). Para ver Bebek o Rumeli Hisari podeis coger un bus en Kabatas, Besiktas, Ortakoy, o Taksim.


Cenando con Burcu y unos amigos en uno de los restaurantes del Çiçek Pasaji, en Estambul.


En las ruinas greco-romanas de Mileto. En un paraje perdido en medio de los campos, casi abandonado, pero el estado de conservación del teatro es muy bueno. Hay unos baños romanos destacables, también.



El teatro de Efeso, una joya histórica de visita imprescindible. Impresionante el tamaño y la buena conservación. De esos lugares que te llevan a otra época, a sentir que pisas Historia.


La Biblioteca de Celso, en Efeso, otra joya.



La última casa de la Virgen María. Como mínimo, curioso, pero da un poco de repelus el exceso beato de algunos visitantes, rollo Lourdes o Fátima...





En uno de los arcos del Paseo marítimo Kordon, en Izmir, un lugar para comer, cenar, pasear o ir de copeo, con el Mar Egeo de fondo.



No todo iba a ser cultura, arte y gastronomia: un ratito de playa también va bien. Esta es una de las playas de Dalyan, en el Mar Egeo. Pequeñas, sin aglomeraciones, y aguas turquesas muy limpias.

Con Burcu en el Anıtkabir de Ankara, mausoleo-museo del fundador de la República de Turquía, M.K. Atatürk.

LUIS GARCIA MONTERO



Antes de irme a Turquía unas semanas, quiero desearos a todos/as buenas vacaciones y que tengais felices viajes, recordando como decía Kavafis, que lo importante es el camino hasta llegar a Itaca...

Y hablando de viajes, recientemente he leído un libro del poeta granadino Luis García Montero, titulado "Habitaciones separadas" (Visor, 1994), que gira sobre el imaginario de los viajes, los aeropuertos, los viajeros, los hoteles...

Os recomiendo visitar la web oficial del poeta, Catedrático de Literatura Española de la Universidad de Granada, y muchas veces más conocido por sus colaboraciones en radio y prensa escrita, y por su relación sentimental con Almudena Grandes, que no por su obra, magnífica y ampliamente premiada, o por su compromiso con la izquierda española: fué miembro del Consejo Político Federal de IU, y presentó la candidatura de Gaspar Llamazares en 2004.

Os dejo dos poemas del libro, espero que os gusten.



LAS RAZONES DEL VIAJERO

Está solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.

Cuando pasan los días
y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan sólo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir la propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.
Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo también mañana
con los ojos negados al presente
y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hace cargo, de nada se convence.
Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sueños vacíos.

No quiere renunciar. Para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
La luz se queda siempre detrás de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le sulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.

Tiempo de habitaciones separadas.



LOS ESPEJOS

No importa si has dormido poco o mucho,
los espejos de hotel nunca perdonan
y son como animales de montaña
que no aceptan el trato de los hombres.

La luz de los espejos familiares
se apiada de nosotros, sin embargo,
nos ayuda a fingir, y por afecto
o por costumbre llega a perdonarnos.

Yo sé que los espejos son el agua
estancada de un río que se mueve.
Y he visto cómo el sol que reverbera
puede ocultar el cieno de las sombras.

Pero quien mira al fondo de sus ojos
ve las grietas del tiempo, las arañas
de un pasado que surge de improviso
en mañanas de hotel y nos ofende.

Para qué contestar. Cierra los ojos,
porque no hay otra cosa que envejezca
peor que tu mirada.